09/02/10

Blog

Cada vez resulta más difícil dar una opinión; cada cuál tiene la suya. Cada vez resulta más difícil encontrar un lugar para el diálogo, la conversación sosegada, la charla donde quizá alguien pueda cambiar tu parecer sobre tal o cuál cosa. Rara vez nos dejamos convencer, es más, casi siempre tratamos de imponer nuestra verdad aunque para ello tengamos que levantar la voz, pisar el turno del que habla e incluso recurrir al insulto y la grosería. Me gusta escribir y reflexionar sobre las cosas. Me gusta que me escuchen cuando siento que tengo algo que decir. En realidad, creo que esto es algo que nos gusta a casi todos y todas. Por eso, decidí iniciar este Blog. Este es el sitio prefecto. Yo escribo lo que quiero, como quiero y cuando quiero. Ahí está colgado mi pensamiento; y lo más importante: lo lee quien quiere y cuando quiere, y el que no quiere no lo lee. Estas son mis reflexiones. No son inmutables. Se transforman, crecen, se modifican, o no. Es una pequeña ventana que abro al mundo para el que quiera mirar. No es mi intención entrar en un debate sobre cada cosa. Aún así, leo lo que se escribe aquí abajo. Me interesa lo que la gente puede aportar o decir, pero insisto: no voy a entrar en debates. Esto podría ser interminable. Para las discusiones existen los foros. Esto no es un foro. Es un blog. Agradezco vuestras opiniones. Agradezco vuestro interés. Hoy sin embargo, voy a responder a algunos comentarios hechos en relación a la entrada Cosas que reflexionaba sobre los sucesos acaecidos recientemente en Haití. Respondo porque siento que no aclarar ciertas cosas podría resultar, sin duda, ofensivo para los Dominicanos y las Dominicanas.

1. A nivel personal, siento gran afecto y estoy profundamente agradecido con la República Dominicana. No cabe en mi boca ni en mi ánimo la más mínima intención de ofender a ese País. La república Dominicana, hasta la fecha, es el país que mejor ha acogido mi música en toda América Latina. Sólo puedo decir: gracias.

2. Cuando fui por primera vez a Santo Domingo, realmente, no me lo invento, percibí un cierto tono despectivo para con los haitianos que me llamó la atención y me hirió en mi lado más humano. Este tono despectivo, evidentemente, no lo recibí de parte de todos los habitantes de ese país. Mi intención no era generalizar. Si así resulta de mis palabras, me retracto.

3. No tengo la menor duda, de que existen millones de dominicanos y dominicanas en cuya intención sólo cabe la solidaridad y el respeto. No tengo la menor duda, de los valores positivos de los habitantes y las habitantes de ese agradecido y enorme país.

4. No se trata de tener más o menos información. En Costa Rica escuché hablar despectivamente de los Nicaragüenses. En mi pueblo (Güímar) escuché hablar despectivamente de los vecinos más cercanos (Arafo). En mi isla (Tenerife) escuché hablar despectivamente de los de la isla rival (Gran Canaria). Qué triste. Yo, junto con todos y todas los dominicanos y dominicanas que se han sentido aludidos (sin intención por mi parte), nunca participé de ese juego cruel. Ahora bien: ese juego existe; y cuando se trata de valorar la cantidad de miseria: más. Nos cebamos con el débil y con el pobre. Eso es así. En España, he visto despreciar a los inmigrantes por débiles y por pobres. He visto a los pobres despreciar a los más pobres. He visto a los débiles despreciar a los más débiles. He visto a los inmigrantes de un país despreciar a los inmigrantes de su propio país más débiles y más pobres que ellos y ellas.

5. Nací en las Islas Canarias y vivo en Madrid. Emocionalmente me siento ligado de por vida a estos dos lugares. Pero todo esto es pura casualidad; casualidad que por otra parte ha determinado, en todo, lo que ahora soy. Después de las Islas y de Madrid, siento una tremenda ligazón emocional con toda la América Latina… y así podría seguir hasta abarcar el mundo entero. Esto es lo que me interesa. Me interesa el mundo entero. Fuera de los contextos emocionales, sólo quedan mujeres y hombres trabajando y luchando por vivir y por mejorar las condiciones de vida de este planeta. Ya pido cada día al gobierno de mi país respeto por los inmigrantes. Ya lo hice en una canción llamada Extranjeros, y en otra llamada Contamíname. Ya creé una fundación que trabaja para que el entendimiento y el mestizaje sean el motor que mueve nuestras relaciones.

6. Reconocer que existen ciertos sentimientos negativos en un país, aunque sea el nuestro, no es anular a un país. De eso Chomsky sabe mucho. Ama a su país y por eso vive en él (no de él). Critica y denuncia cuánto sea criticable y denunciable para mejorar las condiciones de vida de su país y del mundo. Esta en todo su derecho. Negarle ese derecho es dar la razón a los criminales que se apoderan de los países y los convierten en sus casas particulares.

7. La pobreza, la miseria y lo bajo que pueden llegar a caer los seres humanos. ESTE ES EL TEMA.

8. La esperanza son las mujeres y los hombres que no son así y que creen que las cosas se pueden y se deben afrontar de otra manera. No tengo la menor duda de que República Dominicana protege celosamente en su interior a millones de personas así. Perdón una vez más, si los he ofendido. No era mi intención.

9. Seguiré cantando. Seguiré filosofando. Seguiré haciendo lo que me venga en gana. Seguiré colgando aquí mis opiniones. Seguiré leyendo las vuestras. Seguiré pensando en mí y en los demás. Seguiré reclamando un mundo mejor donde vivir, donde vivan los míos y donde vivamos todos y todas. AMÉN.

03/02/10

Sin palabras


El País. Pablo Ordaz. México 01 02 2010
Asesinados a tiros 13 adolescentes en una fiesta en Ciudad Juárez.

(...) Sobre la media noche, un grupo de sicarios llegó al lugar a bordo de siete camionetas. Sin mediar palabra, los encapuchados la emprendieron a tiros contra los adolescentes. Trece murieron.
(...) Sin embargo, el crimen de la medianoche conmocionó aún más a la ciudad. Porque, hasta el momento, ninguna autoridad ha sido capaz de establecer un vínculo entre los muchachos que se divertían y alguna de las redes del narcotráfico que pugnan por el control de la ciudad.
(...) Los pistoleros también dispararon contra los vecinos que intentaron ayudar a los muchachos e incluso contra los propietarios de un puesto de dulces contiguo a la vivienda.
(...) El hermetismo de las autoridades choca con la airada reacción del vecindario, parte del cual agredió a los militares y policías que se desplazaron hasta el lugar de los hechos, ya que aseguraron, sólo sirven para estorbar y pisar las pistas.

01/02/10

Toda una literatura

Enrique Vila-Matas escribió en su libro Bartleby y compañía: Hace tiempo ya que rastreo el amplio espectro del síndrome de Bartleby en la literatura, hace tiempo que estudio la enfermedad, el mal endémico de las letras contemporáneas, la pulsión negativa o la atracción por la nada que hace que ciertos creadores, aún teniendo la conciencia literaria muy exigente (o quizá precisamente por eso), no lleguen a escribir nunca; o bien escriban uno o dos libros y luego renuncien a la escritura…

Juan Rulfo, por ejemplo, después de escribir Pedro Páramo y dejar una huella indiscutible en el suelo de la eternidad, calló para siempre. Dijo: No tengo nada más que decir. Dijo: Se murió mi tío Celerino que era quien me contaba las historias. Su legado: Un libro de relatos y una novela que guardan toda un literatura.

Entre los Bartleby, sin ninguna duda y con un lugar preferente, se encuentra Salinger. Salinger cultivó, además, el arte del misterio y la ocultación. Poco sabemos de Salinger. Conocemos su libros publicados. Literatura en estado puro. Y es que todo lo demás: imagen, opiniones, vida social y personal, no pertenece al mundo literario. En realidad, cabría decir que a nadie interesa. Sin dudar del valor de El guardián entre el centeno, yo me decanto por Nueve cuentos. Toda una literatura. Nueve cuentos, Pedro Páramo y Suicidios ejemplares (Enrique Vila-Matas), son tres libros que dejaría, para siempre, en la mesilla. Los leería una y otra vez, sin descanso. Esos tres libros guardan toda una literatura.

Habría que rastrear el espectro del síndrome del escritor oculto. Salinger tendría también su puesto de honor. Añadiría a Thomas Pynchon y a Corman McCarthy, si no fuera porque este último rompe su silencio y su aislamiento para asistir a la ceremonia de los Oscar. Allí, junto a su hijo, celebró animadamente el galardón de los hermanos Cohen.

Pues bien, Salinger ha muerto. Tenía 91 años. A muerto para sí mismo. Para nosotros, esta fecha, ¿qué significación tiene? En realidad, Salinger, de quién tan poco sabemos, murió el día en que decidió dejar de publicar.

Nota: Vila-Matas no incluye a Ángel González entre los Bartleby. Con su permiso, lo haré yo. Cuando conocí a Ángel, hacía algunos años que no escribía nada. No tenía nada que decir. Como en el caso de Juan Rulfo y Salinger, lo dicho es más que suficiente. Toda una literatura.

28/01/10

Cosas

En el año 2004 escribí en Desmontando el cinismo: Existe una isla en el Caribe que está partida en dos. Una raya invisible la divide. De un lado de la raya, la República Dominicana; del otro, Haití. En la República Dominicana se habla español; en Haití, francés y criollo. En la República Dominicana la población es blanca y mulata; en Haití, la inmensa mayoría de la población es negra.

Haití fue invadido por Woodrow Wilson en lo que, si estudian ustedes la teoría de las relaciones internacionales, se llamó «un ejercicio de idealismo wilsoniano». Los marines lo invadieron en1915, destruyeron el sistema parlamentario, restituyeron la esclavitud, mataron no se sabe a cuántas personas (los haitianos hablan de quince mil), convirtieron el país en una plantación de inversores estadounidenses y crearon la Guardia Nacional, una fuerza brutal y asesina que ha regido el país desde entonces, en gran parte con el respaldo de Estados Unidos. (Noam Chomnsky. Poder y terror. RBA, 2003).

Para los que llegamos de fuera, los mulatos y los negros, o las mulatas y las negras, son igualmente negros y negras (esto lo digo sin ningún tipo de consideración xenófoba: como un simple comentario); sin embargo, para los dominicanos y dominicanas, los negros y las negras están en Haití. En cuanto pueden, te aclaran que ellos y ellas son mulatos y mulatas. Parece ser que esa mitad de blanco o blanca que llevan en la sangre les otorga una posición superior en la jerarquía de las razas. Seguramente, tanto unos como otras (dominicanas y haitianas), dan forma y kilómetros a la larga fila de los miserables del mundo, de las desheredadas; eso sí, no es lo mismo un miserable blanco, que una miserable mulata o que un negro y una negra miserables. Una línea invisible separa la miseria de la mayor de las miserias. Incluso entre los desheredados y desheredadas de la tierra, una variación de cantidades en los pigmentos de la piel puede condenarte al infierno de la marginación y el desprecio.

Hoy rescato la idea de que Haití es uno de los países más pobres y marginales del planeta. Marginado por todos, incluso por sus propios vecinos. Marginado por pobre y por su condición de absoluta negritud. Hoy pregunto: ¿Hasta dónde, la organización y reparto del mundo es responsable de la pobreza y la marginación de Haití? ¿Hasta dónde son responsables otros países, con su políticas internacionales de hoy y de siempre, de la pobreza y la esclavitud de un país? ¿Por qué los países pobres sufren además de la pobreza los desaforados ataques de la naturaleza? Quizá porque la pobreza no les permite estar preparados para aguantar el golpe. Si respondemos a estas preguntas y atamos cabos llegamos a la conclusión de que la política despiadada de la desigualdad mundial se transforma, directa e indirectamente, en horror. Ahora vamos a reconstruir Haití. Si pusiéramos en tela de juicio las actitudes cotidianas de la Comunidad Internacional quizá la reconstrucción (y los muertos) sería mínima, o por lo menos menor.

Hoy, igual que todos, miro a Haití con horror y tristeza. ¿Y el ser humano? ¿Qué puedo decir de seres humanos que aprovechan el contexto del horror para traficar con niños abandonados? ¿Si existen seres humanos capaces de hacer esto, es posible que existan seres humanos capaces de generar pobreza para enriquecerse con las reconstrucciones de los países devastados por las inclemencias climáticas?

En otro desorden de las cosas: ¿en manos de quién estamos? En manos de seres humanos capaces de cualquier despropósito. La violencia también es ejercida desde las clases dominantes y desde los gobiernos y desde las instituciones. Ahora discuten sobre la gripe A, los laboratorios, la neutralidad de la OMS, las pandemias falsas o verdaderas. Los médicos a los que consulté dudaban de la peligrosidad de la gripe A. Cada año hay nuevas gripes y este año la gripe es A, nos dijeron. Recibí un mail con la teoría de la ineficacia de la vacuna y el nombre de Donald Rumsfeld asociado a los derechos del Tamiflu. Hoy discuten sobre neutralidades y presiones. Y yo digo: En otro desorden de las cosas: ¿en manos de quién estamos?

12/01/10

Año Nuevo

Hoy me siento de nuevo a trabajar. Organizo materiales, consulto papeles, busco ideas... Salgo de la Navidad trepando entre polvorones y reuniones familiares. Todas las Navidades pensamos que esta vez si que va a ser... Y nada. Todas las Navidades son iguales. Todas las frustraciones son iguales. Compras, familia y uvas. Regalos. Centros comerciales abarrotados. Cajas registradoras. Por eso no he escrito nada. Hoy me estoy centrando. Vuelvo. Esta semana hay dos conciertos: Ceutí (Murcia) y Vecindario (Gran Canaria). Días 15 y 16. Ya hablaré de alguna cosa en estos días. De momento, esta nota es sólo para decir que todavía estoy aquí.

22/12/09

Wislawa

¿Qué país es Polonia? Ahí nació Juan Pablo II. Yo estuve a punto de ir a Polonia, pero se murió Wojtyla y el luto oficial suspendió nuestro viaje. Polonia viene del término polaco Polska. La enciclopedia dice que los seres humanos han habitado Polonia durante los últimos quinientos mil años. El 1 de septiembre de 1939, Alemania invadió Polonia. El gueto de Varsovia estuvo en Polonia. Auschwitz está en Polonia. Los alemanes sembraron el horror entre los judíos polacos. Luego llegó el comunismo y más tarde Walesa y el Sindicato Solidaridad. Algunas de las cosas que se de Polonia las acabo de leer; otras ya las conocía, pero no en profundidad. Lo cierto, es que sé muy pocas cosas de Polonia. Sé que en Polonia hay ciudades llamadas Varsovia, Mazovia y Cracovia. Sé que los Cárpatos, sistema montañoso que había que atravesar para ir al castillo de Drácula, atraviesa Polonia; sin embargo, no creo que hubiera que atravesar Polonia para llegar hasta allí; Los Cárpatos forman un arco que atraviesa diferentes países. Sé muy pocas cosas de Polonia. Debe hacer frío. La nieve debe cubrir las ciudades en invierno. Quizá me confundo. También sé que en Polonia vive una mujer de nombre impronunciable: Wislawa Szymborska. Escribe hermosos y originales poemas. Esos poemas llenos de humanidad y existencialismo, cosas mínimas y reflexiones amplias, palabras sencillas y pensamientos ágiles… esos poemas, es lo que mejor conozco de Polonia. Hoy conocemos a Wislawa porque es Premio Nobel de Literatura. Conocemos sus poemas, pero poco más sabremos de ella. Es mayor y no le gusta viajar. He visto fotos suyas, no demasiadas. No le gustan mucho los fotógrafos. Wislawa escribió:

Dios tenía que confiar, por fin,

en el hombre bueno y fuerte,

pero un bueno y un fuerte

siguen siendo dos hombres.

En otro orden de las cosas: al abrir un libro para copiar este fragmento de poema, he encontrado una entrada del Circo del Sol usada como marcador. Quidam. 12 de Diciembre de 1999. Por razones que no tienen nada que ver con Wislawa y que no voy a contar aquí, ese fue un gran día para mí.

Conexiones: El viaje suspendido a Polonia nos iba a llevar, a Luis Pastor y a mí, a cantar al Instituto Cervantes. El director del Instituto Cervantes, por lo menos en aquella época, Abel A. Murcia, es uno de los traductores al castellano de la obra de Wislawa Szymborska.