22/12/09

Wislawa

¿Qué país es Polonia? Ahí nació Juan Pablo II. Yo estuve a punto de ir a Polonia, pero se murió Wojtyla y el luto oficial suspendió nuestro viaje. Polonia viene del término polaco Polska. La enciclopedia dice que los seres humanos han habitado Polonia durante los últimos quinientos mil años. El 1 de septiembre de 1939, Alemania invadió Polonia. El gueto de Varsovia estuvo en Polonia. Auschwitz está en Polonia. Los alemanes sembraron el horror entre los judíos polacos. Luego llegó el comunismo y más tarde Walesa y el Sindicato Solidaridad. Algunas de las cosas que se de Polonia las acabo de leer; otras ya las conocía, pero no en profundidad. Lo cierto, es que sé muy pocas cosas de Polonia. Sé que en Polonia hay ciudades llamadas Varsovia, Mazovia y Cracovia. Sé que los Cárpatos, sistema montañoso que había que atravesar para ir al castillo de Drácula, atraviesa Polonia; sin embargo, no creo que hubiera que atravesar Polonia para llegar hasta allí; Los Cárpatos forman un arco que atraviesa diferentes países. Sé muy pocas cosas de Polonia. Debe hacer frío. La nieve debe cubrir las ciudades en invierno. Quizá me confundo. También sé que en Polonia vive una mujer de nombre impronunciable: Wislawa Szymborska. Escribe hermosos y originales poemas. Esos poemas llenos de humanidad y existencialismo, cosas mínimas y reflexiones amplias, palabras sencillas y pensamientos ágiles… esos poemas, es lo que mejor conozco de Polonia. Hoy conocemos a Wislawa porque es Premio Nobel de Literatura. Conocemos sus poemas, pero poco más sabremos de ella. Es mayor y no le gusta viajar. He visto fotos suyas, no demasiadas. No le gustan mucho los fotógrafos. Wislawa escribió:

Dios tenía que confiar, por fin,

en el hombre bueno y fuerte,

pero un bueno y un fuerte

siguen siendo dos hombres.

En otro orden de las cosas: al abrir un libro para copiar este fragmento de poema, he encontrado una entrada del Circo del Sol usada como marcador. Quidam. 12 de Diciembre de 1999. Por razones que no tienen nada que ver con Wislawa y que no voy a contar aquí, ese fue un gran día para mí.

Conexiones: El viaje suspendido a Polonia nos iba a llevar, a Luis Pastor y a mí, a cantar al Instituto Cervantes. El director del Instituto Cervantes, por lo menos en aquella época, Abel A. Murcia, es uno de los traductores al castellano de la obra de Wislawa Szymborska.

18/12/09

Aminetu Haidar 2

Aminetu ya está en el Aiún. Salud para Aminetu. Aminetu es grande como un país libre. Que siga la lucha.

17/12/09

Aminetu Haidar 1

Aunque siempre fui solidario con la causa saharaui, reconozco que últimamente no estaba muy al día. Aminetu Haidar, a mí como a tantos otros y otras, nos ha traído de vuelta a los pies de la realidad de su pueblo. El día a día de la historia de Aminetu lo he seguido por la prensa; y de la misma manera, día a día he ido recibiendo información, conociendo los datos, la historia y haciéndome una idea final.

Aminetu Haidar está en huelga de hambre porque quiere volver a su casa, derecho que nadie le puede quitar. Pero Aminetu Haidar, con este gesto, hace visible la realidad del Sahara Occidental, un pueblo que debería ser libre y soberano, derecho reconocido por todos menos por Marruecos, pero que no se hace efectivo ante la hipócrita mirada de la Comunidad Internacional, incluida, por supuesto, la de los diferentes gobiernos que se han ido sucediendo en España desde hace más de 34 años.

En algún momento me vino a la cabeza la imagen de la negra Rosa Parks sentada en un asiento solo para blancos, negándose a levantarse y zarandeando de esta forma la injusticia de toda una nación. Paul Laverty y Kean Loach hablaron de esto en un artículo publicado en El País. Una sola mujer logra dar visibilidad a una causa y poner en alerta a la opinión internacional. Dice Saramago que no termina de entender por qué Aminetu no aceptó el pasaporte español. Yo también he pensado eso. El otro pasaporte, el que le quitaron, tampoco era un pasaporte saharaui. Si la cuestión es: Quiero volver a mi casa, ese pasaporte te lo va a permitir y además vas a estar protegida siendo ciudadana española. Si la cuestión es reivindicar los derechos del Sahara Occidental, Aminetu ya lo ha conseguido, es más, ha conseguido lo que nadie pudo hasta hoy: la causa del Sahara ha ocupado las portadas de los periódicos más importantes del mundo y ha movilizado a miles de personas y cientos de miles de personas en todo el mundo se adhieren por mi primera vez a esta lucha. Porque para mí, por encima de todas las cuestiones, la más importante es: Aminetu no puede ni debe morir. La dignidad de Aminetu, llegados a este punto, es tan grande y tan incorruptible que nada podría desmejorarla. Cada cual, ahora mismo, está colocado en el justo lugar que le corresponde: la crueldad sin límites del gobierno marroquí, los errores del gobierno español, la hipocresía de la Comunidad Internacional, los medios de comunicación (que necesitan huelgas de hambre y muertos para informar en primera plana de las injusticias), la solidaridad de los ciudadanos y las ciudadanas de a pie; y Aminetu y el Sahara Occidental (con sus más que justificadas reivindicaciones), más que nadie. Lamentablemente, si Aminetu muere, quizá en unos meses mucha gente deje de recordarla (es una forma habitual de proceder en los veloces tiempos que corren). Si Aminetu vive y nosotros nos comprometemos a seguir junto a ella y su pueblo hasta el final, entonces, todo el esfuerzo se verá enormemente recompensado.

Ahora mismo, Aminetu está en la UVI y los titulares anuncian: Enviados de Mohamed VI negocian en EE UU una salida para Haidar. En un artículo de Benjamín Prado pude leer: como José Saramago, que es uno de los intelectuales por quien más respeto siente Juan Urbano, que acaba de llamarme para decir que si Haidar muere será un desastre, entre otras cosas porque significará que todas las personas que la apoyamos no hemos sido capaces de convencerla de que matarse es una forma bárbara de seguir luchando y que preferimos los héroes a los mártires. Y Yo digo: Cada vez hay menos tiempo. Aminetu es grande y digna como un pueblo libre. Que la lucha siga, pero que Aminetu no muera.

16/12/09

Víctor Jara

El disco se titulaba Te recuerdo Amanda. La portada era en blanco y negro y mostraba una cara casi de perfil, con la mano cerca de la barbilla en un gesto como de estar pensando. Una foto posterizada (pienso que se llama así el efecto que han aplicado sobre ella. De pronto lo dudo, busco en la red y me reafirmo. Aún así, el ordenador no la acepta y el diccionario de la Real Academia no la incluye). Ese disco tenía canciones combativas y hermosas. Era un disco de Víctor Jara. ¿Quién era Víctor Jara? Un cantautor chileno que por aquella época ya había sido brutalmente asesinado. En el año 1973, un golpe de estado acabó con Salvador Allende. Augusto Pinochet subió al poder y el terror arrasó Chile durante diecisiete años. Ese terror acabó con la vida de Víctor Jara, dejó un reguero de 3.200 muertos y desaparecidos, alrededor de 30.000 torturados y decenas de miles de exiliados. Salvador Allende se suicidó, porque no quiso entregarse, defendiendo a mano armada la legitimidad de su gobierno. Y nosotros y el mundo nos quedamos sin saber cuánto puede dar de sí el socialismo democrático. Aprendí de memoria todas y cada una de las canciones de ese maravilloso disco que andaba perdido por mi casa (lo había comprado mi padre) entre la Novena de Beethoven y las melancólicas melodías de los Nocturnos de Chopin. Para muchos, Víctor Jara era el prototipo de cantautor protesta, urgente. Para mí, era todo eso y además era un músico incuestionable. Igual que nunca sabremos cuánto pudo dar de sí el socialismo democrático, tampoco sabremos qué canciones y qué música hubiera parido Víctor Jara sin la urgencia de la protesta. Su canciones póstumas, compuestas y grabadas durante la Unidad Popular, son de una enorme calidad y muestran el tamaño inmejorable de su talento.

A Víctor Jara lo detuvieron en la Universidad y lo llevaron al Estadio Chile (hoy Estadio Víctor Jara). Cuentan que al reconocerlo, el oficial gritó: Así que vos sos Víctor Jara, el cantante marxista, comunista concha de tu madre, cantor de pura mierda. Le deformaron la cara y el cuerpo a culatazos, luego jugaron a la ruleta rusa con él y finalmente lo abatieron a balazos. La primera autopsia, en 1973, revela 44 disparos. La nueva, en 2009, confirma que Jara murió por múltiples impactos. Una vecina reconoció al cantautor, junto al Cementerio Metropolitano donde los soldados lo arrojaron con otros seis cadáveres. Avisa para que lo recojan y su cuerpo es trasladado a la morgue. En la morgue, vuelve a ser reconocido por un trabajador y este avisa a su esposa, Joan Jara, para que le de sepultura. Sólo tres personas acompañan a Joan en el funeral semiclandestino que se celebró en el Cementerio General de Santiago, donde fue inhumado en un humilde nicho.

Cuando he visto las imágenes del funeral que, 36 años después, le ha brindado el pueblo de Chile, he sentido una profunda emoción. Manuel Délano, periodista que ha cubierto esta información para El País y de quien he tomado algunos de los datos ofrecidos en esta entrada, cuenta: Una variopinta y multicolor multitud se extendía por 10 cuadras, y muchos otros fueron al cementerio. Predominaban los jóvenes, entre ellos grupos rockeros, punkis, mapuches, bailarines de danzas del norte chileno, organizaciones gay, estudiantes, la barra de Los de Debajo de la Universidad de Chile, uno de los clubes de fútbol más populares del país, junto con ex prisioneros políticos, agrupaciones de víctimas y militantes.

Nada puede borrar la ignominia y el horror, las heridas y la sangre, los golpes recibidos… Pero no es lo mismo ser enterrado como un delincuente, en la clandestinidad, que acompañado por 12.000 personas como se merece alguien que no hizo otra cosa que dar su vida por defender la legitimidad democrática de un país. Escribo pensando en Víctor Jara y pienso en España y en tantos funerales todavía pendientes. Pienso en el segundo entierro de Víctor Jara celebrado en estos días en Santiago de Chile y pienso que así se restaura la memoria. Víctor Jara descansa en el mismo lugar; pero ahora descansa en paz.

4/12/09

De todo un poco

He estado enfermo, recogido... y vuelvo.
Canté en Valencia el día 24 de Noviembre y fue un lindo concierto. Hacía tiempo que no cantábamos en Valencia capital. Me encanta el trabajo con la banda. En la Gira de Vidas disfruté muchísimo, pero ciertamente, cuando estoy sólo con la guitarra la dinámica es otra; no voy a decir mejor, mejor voy a decir diferente.
No pude cantar en Castellón, pero lo vamos a retomar.
No pude estar en Rivas, en el concierto por Aminetu Haidar. Desde aquí, todo mi apoyo para esa mujer, esa luchadora... Ella simboliza, con su huelga de hambre y su posición sin tregua, la lucha de su pueblo, da visibilidad a las justas reclamaciones de los del desierto... Son demasiados años, demasiada injusticia... Más allá de ciertas reservas que pueda tener con su postura (quizá tendría que haber aceptado la nacionalidad española), todo mi apoyo para ese país pequeño pero enorme que es el Sahara.
Qué movida con Internet, las descargas, los derechos de autor... Algún día me gustaría hablar lento y con todo el tiempo necesario de lo que pienso sobre estas cosas. A bote pronto sólo puedo decir que reclamo el derecho a no regalar mi trabajo y reclamo el derecho que tiene a regalarlo todo aquel que quiera hacerlo. Leo cosas y veo desinformación y posiciones insultantes por todas partes. Leo mentiras. Espero que el gobierno no cierre páginas web y espero que las libertades civiles y la libertad de expresión no se vulneren nunca y en ninguna parte; pero también espero que se regulen las descargas y que tengamos cuidado con nuestras posiciones, porque quizá estemos jugando al juego de las compañías telefónicas que creo que en última instancia son las auténticas beneficiadas en todo esto.
El miércoles 9 vamos a Palma de Mallorca. El concierto es en Caixa Forum. Canto los poemas de Ángel González. Cierro un ciclo de varios conciertos con Caixa Forum sobre La Palabra en el Aire. De momento, La Palabra en el Aire, es un disco agotado y descatalogado. Seguimos intentando que vuelva a estar disponible. Algún día lo lograremos.
He leído una novela de Roberto Bolaño que se llama Estrella Distante. Qué grande, Bolaño. Me ha encantado.
Seguimos muy atentamente dos series: Flashforward y Fringe. En realidad, somos de los que pensamos que Lost es lo mejor que le ha pasado a la tele en mucho tiempo... quizá desde Twin Peaks. Esperamos ansiosamente la llegada en Enero de la Sexta Temporada. Mientras tanto, nos entretenemos con Flashforward, que por lo que he leído puede que desaparezca de las parrillas. Es entretenida y curiosa, pero sin duda, es una serie menor... No diría lo mismo de Fringe. Fringe es una serie interesantísima y sus personajes nos atrapan y nos envuelven, porque están genialmente perfilados y trazados. De la trama no digo nada. Hay que verla.
Anoche hemos visto Gran Torino. Nunca es tarde. (Hablo en plural porque incluyo a María en casi todas las cosas que hago. Uña y carne. Siempre). Desde que nació Pedro, nosotros que éramos fieles de las salas de cine (las comerciales y las de autor), hemos sustituido la salida de los domingos por el cine en casa. Tardamos, pues, en disfrutar de algunas películas. Aún así, vamos al cine alguna vez. Hace poco vimos Celda 211. Qué grande, Tosar. La película me tuvo agarrado al asiento mientras duró. Muy buena. Gran Torino fue una película alabada por la crítica. Clint Eastwood lo es, siempre. La verdad, es que disfruto con cada una de sus películas. Cuenta historias interesantes y lo hace, dentro de un formato clásico y supongo que sin pretensiones, magistralmente. Gran Torino es una película tierna sobre un personaje medio infumable, que luego resulta no serlo tanto; siempre hay un cristal diferente para analizar las cosas. Los juicios rápidos no son nunca acertados. De las películas de Clint Eastwood que vi, dejando dicho por adelantado que me gustaron y disfruté de todas, este sería mi ranking: Mystic River, Los Puentes de Madison, Bird, Million Dollar Baby, Gran Torino, Un Mundo Perfecto y El Intercambio.
Hemos ido al cine con Pedro por primera vez. Hemos visto Planet 51. Se puede ver, es entretenida, pero no es para tirar cohetes. En el terreno de las pelis de animación, que si tienes hijos no te queda más remedio que convertirte en un experto, tengo que decir que el número uno de mi ranking, en este momento, es para: Ratatouille. Obra maestra. La he visto unas cien veces, la he podido desmenuzar, analizar y estudiar al milímetro; es decir, que hablo con un absoluto conocimiento de causa. Obra maestra.

26/11/09

Los Poetas y la Poesía

Tenía 14 años, más o menos, y estudiaba 2º de BUP. Me presenté a un concurso de poesía en el Instituto. Me dieron el primer premio. Nunca supe cuánta gente se presentó. Escribí un poema que encadenaba los títulos de muchas canciones de Los Beatles. Sólo recuerdo eso. El poema se ha perdido junto con los demás. Me queda su recuerdo. Cuando comencé a escribir canciones, componía todos los días, sin descanso. No queda nada de aquellos tiempos. Me pregunto, modificando un poco a Silvio: ¿A dónde van las canciones que no se quedaron? El premio del concurso consistía en diez o quince libros. Ahí estaban: Neruda, García Lorca, Alberti, Miguel Hernández, Machado, Walt Withman, Kavafis… A partir de entonces me convertí en un devorador de poesía. Lo leía todo. Cuando podía comprar un libro, me iba a la sección de poesía de las Librerías y cogía libros al azar: Maiakowski, Ángel González, César Vallejo, Blas de Otero, Nazim Hikmet…

Soy mejor lector que la media de los que se sienten atraídos por la lectura, pero leo mucho menos de lo que me gustaría leer. Siempre envidié a esos autores como Borges o Cortázar, o más recientemente Bolaño, Fresán…, que confiesan haber leído tanto y tanto. Nunca fui un lector empedernido. Reconozco que a veces la pereza me invade, a pesar del placer y la necesidad que siento cuando leo. La lectura me hace bien. Crezco y me lleno de ideas y de mundos. Por eso, no he parado de comprar libros desde entonces, desde el momento en que Kavafis y sus compinches me atraparon y me sedujeron en aquel iluminado callejón.

Cuando en el año 1993 vine a vivir a Madrid, mi biblioteca se quedó en Tenerife. Todos mis libros se quedaron en casa de mi madre. Poco a poco, y económicamente más seguro, he ido armando una biblioteca nueva. Pero hay libros que ya no se encuentran, que se dejan de editar; y la poesía, evidentemente, más que ningún otro género, es presa de esa dejadez editorial.

En el año 2005 me retiré. Fue un retiro pensado, pactado conmigo mismo. La saturación me impedía afrontar un nuevo trabajo. Duró tres años. En esos tres años ni siquiera tocaba la guitarra. La distancia que decidí tomar fue total y completa. Leía libros de cine; muchos. De pronto, quería escribir un guión. De pronto, descubrí que sabía muy poco de cine. De pronto, me encontré estudiando la obra de algunos directores o viendo películas fundamentales que yo nunca había visto. Leyendo un libro de Giovanni Grazzini que se llama Conversaciones con Fellini, y que no es otra cosa que eso: una larga conversación con Fellini, descubrí que Federico cuando hablaba contaba cuentos. Federico era un tipo singular que tenía la cabeza llena de recuerdos, de sueños y de imágenes puramente cinematográficas. Leer una entrevista con Fellini es como leer un libro de relatos. Cuenta Fellini: Europa Oriental me recuerda a Evtushenko, con quien estuve por primera vez en el Festival de Moscú cuando fue premiada Ocho y medio. Lo vi enseguida como un compañero de escuela. Nos presentaron y se instalaron todos a nuestro alrededor, periodistas, fotógrafos, todos en espera de esas cosas importantes que se suponía habríamos de decir en público. (…) Un noche, en la playa, me contó que en Groenlandia, en invierno, en una de esas noches que duran seis meses, sobre una ballenera en medio de los glaciares, había un esquimal con un equipo de proyección que pasaba Las Noches de Cabiria y todos se conmovían y divertían, hasta los osos. Evtushenko me contó también algo bellísimo que siempre recuerdo cuando pienso en él; dijo que las focas tienen la mirada húmeda, tierna, como la de su mujer. Claro está que no sé si a una mujer puede resultarle agradable oír decir que tiene ojos de foca, pero desde entonces miro a las focas con un sentimiento diferente y es cierto que tienen ojos bellísimos, de una dulzura desgarradora, que te hacen sentir culpable.

Yo había leído a Evtushenko. Ya no lo recordaba bien, pero lo leí. Fui a una Librería pero ya no pude encontrar nada. Este último fin de semana estuve en Tenerife y rebusqué entre los libros sucios de polvo y con manchas marrones y hojas amarillentas de mi antigua biblioteca y ahí estaba: Evgueni Evtuchenko. Entre la ciudad sí y la ciudad no. Su poesía es tan hermosa y tan llena de humanidad como su comentario de los ojos húmedas y tiernos que tienen su mujer y las focas.

Mi poesía,

Como la Cenicienta,

Olvidada de sí misma,

Lava cada día, desde que amanece,

Los trapos sucios de la época.

(…)

Si los suelos están sucios,

Alguien tendrá que fregarlos.

Y ella los restriega y los restriega,

Sin pereza,

Pero en algún sitio,

Como una luciérnaga,

Brilla en la escalera

Su zapatito olvidado…

De Tenerife, me traje algunos libros más: Mayakowski, Jaime Sabines, Senghor, Jaikus inmortales, Heinrich Böll, Anna Ajmátova, Poesía trunca, Roque Dalton, Poesía Beat, Robert Lowell, Leonard Cohen, Attila Jozsef, Poesía contemporánea de Centro América, Matsuo Basho, Ernesto Cardenal, Marin Sorescu, Virgilio Piñera y un libro de Nazim Hikmet, que al abrirlo y comenzar a leer me reveló este verso maravilloso:

No le tuve ninguna envidia a nadie, ni siquiera a Charlot.

19/11/09

Lebrija 14 11 09


Me lo he pasado muy bien cantando en Lebrija. Nunca había estado en Lebrija. Es el segundo concierto de la gira y me he sentido muy cómodo cantando; tanto mis canciones, como las versiones. Le he enconrado el punto al repertorio y pienso que el público ha comprendido y se ha subido al tren. Hemos cantado juntos. Buen comienzo. Lo he disfrutado mucho; y el equipo también.



13/11/09

Sevilla

Hay ciudades que en otro tiempo visitábamos con frecuencia; por lo menos una vez por disco. Sevilla era una de ellas. Tocamos unas cuantas veces en el que creo recordar se llamaba Teatro Imperial. Estaba en una zona peatonal. Alguien comentó que hoy en día es una librería. Algo es algo; peor sería que se hubiera convertido en un supermercado o en una sucursal bancaria. Lo cierto, es que de pronto dejamos de visitar ciertas ciudades. Hace años que no canto en Sevilla. Uno no canta donde quiere. Uno canta donde lo llaman o donde es viable. Así son las cosas. Mañana canto cerca de Sevilla. Mañana sábado 14 de Noviembre hacemos el segundo concierto de la Gira Versiones en Lebrija. Allí estaré. Sólo con la guitarra cantando mis canciones y las de otros. Alma Mía. Gracias Lebrija.

12/11/09

Años

No se qué edad tenía exactamente cuando empecé a escuchar a King Crimson. Se muchas cosas de King Crimson, Génesis, Yes, Pink Floyd... Son todos grupos de rock. Rock sinfónico. Sus canciones, en ocasiones, duraban toda la cara de un LP. Había partes instrumentales y sus componentes eran todos grandes músicos. Frank Zappa and the Mothers of Invention. Debía tener once o doce años. ¿Qué chico o chical de once años escucharía hoy esa música? En aquella época, los chicos y chicas de esa edad tampoco la escuchaban. Escuchaban a Los Pecos y a Tequila. Yo los detestaba, a ambos. Debí ser, pues, un extraño niño de once años. También escuché a Los Beatles y a Bob Marley hasta que saltaron los cachitos de hierro y plomo o los discos se llenaron de insoportable fritura. Debió ser a esa edad, porque lo que si sé es que a los 15 años descubrí a Silvio Rodríguez. Cuando esto sucedió, ya sólo escuché música de cantautores y el rock salió de mi vida. Pablo Milanés, Lluís Llach, Jaques Brel, Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra... Nunca debí hacer eso. Nunca debí sustituir una música por otra. Pero fue así. He tardado muchos años en superar los prejuicios adquiridos absurdamente y comenzar a escuchar la buena música en sí misma; más allá de géneros o estilos. No me arrepiento de nada de lo que escuché; ni siquiera de Los Panchos y de Roberto Carlos. Todo fue parte de un lento aprendizaje.
Los tiempos han cambiado, y sobre la batidora musical que suena en mi cabeza, hoy puedo decir: Silvio es Dylan. Violeta Parra y Atahualpa Yupanqui son Hank Williams y Woody Guthrie; y todos juntos comparten el difícil trono de los grandes maestros.

2/11/09

5.000 años

He estado revisando archivos viejos y he encontrado la noticia que me inspiró la canción 5.000 años. Es de Febrero del 2007. El hallazgo se produjo cuando un grupo de arqueólogos supervisaban los restos de una villa romana, encontrados en las obras de urbanización de Valardo, una barriada de Mantua (Italia). Los esqueletos corresponden a un hombre y una mujer muy jóvenes, que vivieron en el periodo Neolítico.
Los huesos encontrados fueron bautizados por los arqueólogos como Los amantes de Valardo. El fallecimiento del hombre y el posterior sacrificio de la mujer para ser enterrada con él es una de las hipótesis que se barajan para explicar la postura de enterramiento: el uno frente al otro, con sus brazos y piernas superpuestos a manera de abrazo.
El titular de El País, decía: Hallados los restos de una pareja abrazada enterrada hace 5.000 años. Hace unos días, buscando en la red encontré la misma noticia en otro medio donde se decía que la antigüedad de los esqueletos podría ser de más de 6.000 años. Al margen de la fecha, lo cierto es que la importancia de la idea no se modifica y la fuerza y la ternura que desprende la foto, tampoco.

29/10/09

Colaboraciones Promoción Lili Marleen

El pasado lunes estuvimos en Zaragoza (Concierto de presentación en la FNAC). Creo que estamos en la recta final de la promoción. El próximo día 4 de Noviembre iremos al programa de Carles Francino, y cantaré algún tema en directo. En unos días saldrá un disco que ha realizado Sony, en solidaridad con el Sahara, en el que hago una colaboración con la actriz Silvia Abascal. El disco junto a actores y actrices con cantantes. Nosotros cantamos una muy buena canción de Luz Casal titulada Lo eres todo. En agosto, antes de las vacaciones, hice tres colaboraciones: ésta que he comentado, La Soledad de Pablo Milanés junto a Mercedes Sosa (aparece en la versión internacional del proyecto Cantora), y dos versiones para un documental de Alfonso Domingo sobre los españoles que lucharon en Europa después de la Guerra Civil. Con Alfonso Domingo ya hicimos un documental sobre la represión franquista y los desaparecidos en Canarias. En esta ocasión Alfonso me pidió que hiciera una versión de una canción que se cantaba en el frente que se llama La Parrala, y además una versión de Lili Marleen. Casualmente, me lo propuso justo cuando acababa de leer un ensayo titulado Lili Marleen/ Canción de amor y muerte (Rosa Sala Rose. Globalrhythm). Escribí mi propia adaptación de la letra y grabé la versión que Alfonso me pidió. Es increíble la vida que llegan a tener algunas canciones. Una pequeña canción de amor acabó siendo un símbolo que escucharon millones de soldados en ambos frentes. Alguien dijo alguna vez que las canciones no transforman el mundo, pero que el mundo no se transforma sin canciones.

(...) podría decirse que Lili Marleen representa una inesperada victoria cultural del nazismo. John Steimbeck incluso se preguntaba si no “sería gracioso que, después de tanto alboroto, Lili Marleen resultara ser la única contribución positiva de los nazis al mundo”. (Prefacio del libro Lili Marleen/ Canción de amor y muerte).

Cada momento tiene su canción. Podemos recordar Grandola Vila Morena de José Afonso y la Revolución de los Claveles en Portugal. Por cierto, no hace mucho he oído y visto (era un vídeo de YouTube) una versión de Grandola Vila Morena cantada por más ni menos que Amalia Rodríguez.

El documental de Alfonso Domingo fue emitido por La 2 hace unas semanas. Era un grupo de dos documentales. En el otro, las canciones son de Luis Pastor. Cierro el círculo y digo que Luis Pastor es y ha sido el máximo difusor de la música de José Afonso en España.

23/10/09

Leonard Cohen (1).

No fui a ver a Leonard Cohen cuando estuvo hace unas semanas en Madrid. Unos amigos lo vieron y me contaron que estuvo enorme. Me conformo con ver el Dvd Live in London. Aparece en el escenario con su traje inmaculado, su sombrero, su voz y asistimos a una especie de acto religioso, un altar desde el que un señor sabio y curtido nos habla, nos hace posicionarnos brutalmente del lado de algo profundamente sentimental, nos adormece como un narcótico de luz.

Leonard Cohen pertenece a una rara especie de cantautores. Nos llega de la cultura anglosajona y sin embargo su guitarra es de palo. En una entrevista realizada por Alberto Manzano (que es el traductor al castellano de toda su obra) nos cuentan:

Lo primero que dijiste en tu primer concierto en España, en Barcelona, 1974, fue: “Mi guitarra ha llegado a casa”. Era una guitarra española, claro…

La primera guitarra que me compré era de segunda mano y me costó 12 dólares. Yo no sabía nada de guitarras, sólo quería tocar una. Debía de tener unos 14 años y en aquella época sólo los comunistas tocaban la guitarra. No existía el pop ni la televisión. Pero tuve la suerte de conocer a un joven guitarrista flamenco que me enseñó unos acordes y el trémolo.

Es un trovador, aunque se despoja de todo el sentido político y se concentra en un mayor análisis de lo sentimental y de lo que queda de humano entre las vísceras. (Una vez leí que Leonard Cohen estaba en Cuba el 1 de Enero de 1959 cuando Castro entró en la Habana. Estaba en La Habana y no salió del hotel).

Me gustan:

BIRD ON THE WIRE/ Como un pájaro en el alambre, como un borracho en un coro de medianoche he intentado a mi manera ser libre. (…) Si he sido poco amable, espero que puedas dejarlo pasar. Si he sido desleal, espero que sepas que nunca fue contigo.

SO LONG, MARIANNE/ Hasta luego Marianne, es tiempo de que empecemos a reír y a llorar, a llorar y a reírnos otra vez de todo esto.

HEY, THAT’S NO WAY TO SAY GOODBYE/ Sí, muchos se amaron antes que nosotros. Ya sé que no somos nada nuevo. En ciudades y bosques rieron como nosotros. (…) Pero dejemos de hablar de amor o cadenas y de cosas con las que nada podemos. Tus ojos son dulces cuando están tristes. Oye, esta no es manera de decir adiós.

Pero si tengo que elegir, prefiero:

MY FAMOUS BLUE RAINCOAT/ Y qué puedo yo decirte, mi hermano, mi asesino. ¿Qué es lo que puedo decirte? Creo que te he perdonado. (…) Si alguna vienes por aquí, ya sea por Jane o por mí; bueno, tu hermano está durmiendo y su mujer es libre. (…) Sí y gracias por la pena de la que libraste a sus ojos. Yo pensaba que no se podía hacer nada, así que no lo intenté.

CHELSEA HOTEL/ Esas eran las razones y eso era Nueva York. Íbamos tras el dinero y la carne, y eso era el amor para los trabajadores de la canción. (…) Diste la espalda a la gente, y te fuiste. Y ni siquiera una sola vez te oí decir: “Te necesito, No te necesito”. (…) Y apretando el puño, para los que como nosotros estamos oprimidos por las formas de la belleza, te fijabas en ti misma y decías: “Bueno, no importa que seamos feos, tenemos la música”. (…) Te recuerdo claramente en el Chelsea Hotel. Eso es todo, no pienso en ti demasiado.

CHELSEA HOTEL fue escrita por Leonard Cohen después de la muerte de Janis Joplin.

Durante mucho tiempo, y quizá todavía hoy, pensé que estas eran las dos mejores letras de canción que se han escrito. Como nacidas desde el fondo mismo de las entrañas. Una declaración sin tapujos. Un sentimiento en estado puro. La sinceridad de la intimidad al desnudo.

De épocas más recientes me quedo con:

EVERYBODY KNOWS

I’M YOUR MAN

TOWER OF SONG/ Pago mi alquiler diario en la Torre de la Canción. (…) Le pregunté a Hank Williams: ¿Te sientes muy solo? Hank Williams aún no me ha contestado, pero le oigo toser toda la noche, cien pisos más arriba, en la Torre de la Canción.

THE FUTURE/ He visto el futuro, hermano, es un crimen.

Algunas de estas canciones, fueron grabadas directamente con un tecladito, supongo que programado por el propio Cohen cuando las componía. (Acompañado de ese mismo tecladito, canta TOWER OF SONG en Living in London). Solo Cohen puede hacer eso. La enorme potencia de las canciones y la profundidad de su voz nos hacen olvidar el sonido empequeñecido y enlatado del teclado; como grabado en un bar para turistas.

Me gustan los coros en la música de Leonard Cohen, desde sus principios hasta hoy.

De la infinidad de veces que las canciones de Leonard Cohen sonaron en el cine, me quedo con:

Exótica (Atom Egoyan). Mientras la protagonista se desnuda en el escenario de un bar, vestida de colegiala, suena EVERYBODY KNOWS.

Caro Diario (Nanni Moretti). Nanni Moretti recorre la ciudad montado en su Vespa. Lo vemos de espaldas mientras suena I’M YOUR MAN.

Asesinos Natos (Oliver Stone). Oliver Stone no es santo de mi devoción. JFK me abrumó con tanta información; THE DOORS me mareó con tanta cámara moviéndose; ALEJANDRO MAGNO me espantó con ese actor que es un palo sin carácter… Reconozco que en el delirio sangriento y lisérgico de Asesinos Natos, el final, a modo de vídeo clip con Cohen cantando THE FUTURE, me dejó clavado al asiento. He visto el futuro, hermano, es un crimen.

De las versiones que escuché, me quedo con: HALLELUJAH. Jeff Buckley. MY FAMOUS BLUE RAINCOAT. Jennifer Warnes.

Larga vida al REY.

22/10/09

Paulo Coelho/ Roberto Bolaño

Entre mis apuntes he encontrado esta nota: En la tienda del aeropuerto he comprado una revista y dos libros: "Un hombre en la oscuridad" (Paul Auster) y "Que la ciencia te acompañe" (Miguel Barral). En una de las paredes de la librería había como doscientos libros de bolsillo; la mitad, eran de Paulo Coelho. Veo los cantos de los libros y leo repetido cansinamente el nombre de Paulo Coelho.

Compro libros en los aeropuertos: la última novela de algún autor que me interesa y sobre todo libros de esos fáciles de leer que finalmente acaban en el revistero del baño. Compro libros y revistas en los aeropuertos pero echo de menos en las estanterías de las tiendas los libros que me gustan de verdad. Nunca leí a Paulo Coelho, pero se lo que puedo encontrar dentro de sus libros y no es lo que yo ando buscando. Al margen de mis gustos personales y de las cuestiones mercantiles, este es el funcionamiento del libre mercado en los países libres: puedes elegir, eres libre de elegir, pero, ¿condicionará tu elección el hecho de ver que la mitad de los libros ofertados son del mismo autor?

Si hay un escritor al que admiro enormemente es a Roberto Bolaño: escritor chileno que vivió algunos años en Blanes (Girona). Cuando escuché hablar por primera vez de Bolaño ya había muerto. Murió en el año 2003, a la edad de 50 años. Bolaño ha sido muchas cosas, además de escritor; por ejemplo, personaje de una novela: Soldados de Salamina. Fue ahí donde por primera vez supe de Bolaño.

Admiro a Bolaño como escritor, pero también como ser humano comprometido seriamente con la literatura. La lectura del relato Ojo Silva me conmovió; 2666 me transportó a un lugar no visitado, a un universo completo, a un esfuerzo sobrehumano, a una sensibilidad sin límites, al país de literatura en estado puro. Roberto Bolaño fue la puerta que me llevó hasta escritores de los que ahora soy asiduo: Enrique Vila-Matas, Sergio Pitol, César Aira, Ricardo Piglia, Jorge Villoro, Alan Pauls, Rodrigo Fresán, Pedro Lemebel…

Por azares de la vida y el mercado, Roberto Bolaño se convierte, después de muerto, en un superventas en los EEUU. Bolaño arrasa en el mercado estadounidense y asciende puestos en las listas. Eso he leído.

Quién sabe, quizá en los aeropuertos de USA la mitad de los libros son o serán de Roberto Bolaño.

15/10/09

Fechas/ Primavera de 1928

En la primavera de 1928, George Gershwin, el creador de Rhapsody in Blue, realizó una gira por Europa y conoció a los compositores más destacados del momento. En Viena recaló en casa de Alban Berg, cuya ópera Wozzeck -empapada en sangre, disonante y abrumadoramente sombría- se había estrenado tres años antes en Berlín. Para recibir a su visitante estadounidense, Berg se ocupó de que un cuarteto de cuerda interpretara su Lyrische Suite (Suite Lírica), en la que el lirismo vienés se refinaba hasta convertirse en algo parecido a un peligroso narcótico.
Gershwin se sentó luego al piano a tocar algunas de sus canciones. Vaciló. La obra de Berg lo había dejado sobrecogido. ¿Eran sus propias obras dignas de este marco lúgubre y opulento? Berg lo miró con severidad y dijo: Sr. Gershwin, la música es la música.
(Del Libro El ruido eterno. Escuchar al siglo XX a través de su música. ALEX ROSS).

Raymond Carver

Los relatos de Raymond Carver, como los de Chéjov, no cuentan historias, no contienen tramas, ni nudos, ni desenlaces. Describen situaciones, emociones, pequeños momentos de la vida cotidiana. Captan lo pequeño de la vida. La suma de lo pequeño, una y otra vez; eso es la vida, al fin y al cabo. Chéjov y Carver, probablemente, son dos de los más grandes escritores de relatos cortos de la historia.
Los poemas de Raymond Carver, son como sus relatos. Los poemas de Raymond Carver, en cierto sentido y quizá sin razón, me recuerdan a Bukowski. Si tuviera que elegir algo de Bukowski, elegiría sus poemas; mucho más que su prosa, de la que puedo admirar el estilo, pero que cuenta un mundo que me interesa poco. Sus poemas, como los de Carver, retratan diminutas porciones de la vida. Momentos.
¿Y Antonio Machado? ¿Qué tiene que ver Antonio Machado con Raymond Carver? En esa absurda convicción de que existe un muro insalvable que separa la cultura en español de todo lo anglosajón, nunca me hubiera imaginado a Raymond Carver leyendo a Antonio Machado.
Raymond Carver escribió un poema titulado Ondas de radio y se lo dedicó al autor de Campos de Castilla. En ese poema podemos leer:

(…) Se me ocurren tonterías como colgar tu retrato de la pared.
Y llevarme tu libro a la cama conmigo,
dormirme con él a mano. Una noche
pasó un tren por mis sueños y me despertó.
Lo primero que pensé, con el corazón acelerado
allí en el dormitorio a oscuras, fue esto:
“No pasa nada, Machado está aquí”.
Y me volví a dormir.
(…) Esta mañana pensé mucho en ti, Machado.
Espero, incluso a pesar de lo que sé de la muerte,
que hayas recibido el mensaje que te envié.
Pero da igual si no es así. Que duermas bien. Descansa.
Antes o después espero que nos encontremos.
Entonces podré decirte estas cosas personalmente.