23/10/09

Leonard Cohen (1).

No fui a ver a Leonard Cohen cuando estuvo hace unas semanas en Madrid. Unos amigos lo vieron y me contaron que estuvo enorme. Me conformo con ver el Dvd Live in London. Aparece en el escenario con su traje inmaculado, su sombrero, su voz y asistimos a una especie de acto religioso, un altar desde el que un señor sabio y curtido nos habla, nos hace posicionarnos brutalmente del lado de algo profundamente sentimental, nos adormece como un narcótico de luz.

Leonard Cohen pertenece a una rara especie de cantautores. Nos llega de la cultura anglosajona y sin embargo su guitarra es de palo. En una entrevista realizada por Alberto Manzano (que es el traductor al castellano de toda su obra) nos cuentan:

Lo primero que dijiste en tu primer concierto en España, en Barcelona, 1974, fue: “Mi guitarra ha llegado a casa”. Era una guitarra española, claro…

La primera guitarra que me compré era de segunda mano y me costó 12 dólares. Yo no sabía nada de guitarras, sólo quería tocar una. Debía de tener unos 14 años y en aquella época sólo los comunistas tocaban la guitarra. No existía el pop ni la televisión. Pero tuve la suerte de conocer a un joven guitarrista flamenco que me enseñó unos acordes y el trémolo.

Es un trovador, aunque se despoja de todo el sentido político y se concentra en un mayor análisis de lo sentimental y de lo que queda de humano entre las vísceras. (Una vez leí que Leonard Cohen estaba en Cuba el 1 de Enero de 1959 cuando Castro entró en la Habana. Estaba en La Habana y no salió del hotel).

Me gustan:

BIRD ON THE WIRE/ Como un pájaro en el alambre, como un borracho en un coro de medianoche he intentado a mi manera ser libre. (…) Si he sido poco amable, espero que puedas dejarlo pasar. Si he sido desleal, espero que sepas que nunca fue contigo.

SO LONG, MARIANNE/ Hasta luego Marianne, es tiempo de que empecemos a reír y a llorar, a llorar y a reírnos otra vez de todo esto.

HEY, THAT’S NO WAY TO SAY GOODBYE/ Sí, muchos se amaron antes que nosotros. Ya sé que no somos nada nuevo. En ciudades y bosques rieron como nosotros. (…) Pero dejemos de hablar de amor o cadenas y de cosas con las que nada podemos. Tus ojos son dulces cuando están tristes. Oye, esta no es manera de decir adiós.

Pero si tengo que elegir, prefiero:

MY FAMOUS BLUE RAINCOAT/ Y qué puedo yo decirte, mi hermano, mi asesino. ¿Qué es lo que puedo decirte? Creo que te he perdonado. (…) Si alguna vienes por aquí, ya sea por Jane o por mí; bueno, tu hermano está durmiendo y su mujer es libre. (…) Sí y gracias por la pena de la que libraste a sus ojos. Yo pensaba que no se podía hacer nada, así que no lo intenté.

CHELSEA HOTEL/ Esas eran las razones y eso era Nueva York. Íbamos tras el dinero y la carne, y eso era el amor para los trabajadores de la canción. (…) Diste la espalda a la gente, y te fuiste. Y ni siquiera una sola vez te oí decir: “Te necesito, No te necesito”. (…) Y apretando el puño, para los que como nosotros estamos oprimidos por las formas de la belleza, te fijabas en ti misma y decías: “Bueno, no importa que seamos feos, tenemos la música”. (…) Te recuerdo claramente en el Chelsea Hotel. Eso es todo, no pienso en ti demasiado.

CHELSEA HOTEL fue escrita por Leonard Cohen después de la muerte de Janis Joplin.

Durante mucho tiempo, y quizá todavía hoy, pensé que estas eran las dos mejores letras de canción que se han escrito. Como nacidas desde el fondo mismo de las entrañas. Una declaración sin tapujos. Un sentimiento en estado puro. La sinceridad de la intimidad al desnudo.

De épocas más recientes me quedo con:

EVERYBODY KNOWS

I’M YOUR MAN

TOWER OF SONG/ Pago mi alquiler diario en la Torre de la Canción. (…) Le pregunté a Hank Williams: ¿Te sientes muy solo? Hank Williams aún no me ha contestado, pero le oigo toser toda la noche, cien pisos más arriba, en la Torre de la Canción.

THE FUTURE/ He visto el futuro, hermano, es un crimen.

Algunas de estas canciones, fueron grabadas directamente con un tecladito, supongo que programado por el propio Cohen cuando las componía. (Acompañado de ese mismo tecladito, canta TOWER OF SONG en Living in London). Solo Cohen puede hacer eso. La enorme potencia de las canciones y la profundidad de su voz nos hacen olvidar el sonido empequeñecido y enlatado del teclado; como grabado en un bar para turistas.

Me gustan los coros en la música de Leonard Cohen, desde sus principios hasta hoy.

De la infinidad de veces que las canciones de Leonard Cohen sonaron en el cine, me quedo con:

Exótica (Atom Egoyan). Mientras la protagonista se desnuda en el escenario de un bar, vestida de colegiala, suena EVERYBODY KNOWS.

Caro Diario (Nanni Moretti). Nanni Moretti recorre la ciudad montado en su Vespa. Lo vemos de espaldas mientras suena I’M YOUR MAN.

Asesinos Natos (Oliver Stone). Oliver Stone no es santo de mi devoción. JFK me abrumó con tanta información; THE DOORS me mareó con tanta cámara moviéndose; ALEJANDRO MAGNO me espantó con ese actor que es un palo sin carácter… Reconozco que en el delirio sangriento y lisérgico de Asesinos Natos, el final, a modo de vídeo clip con Cohen cantando THE FUTURE, me dejó clavado al asiento. He visto el futuro, hermano, es un crimen.

De las versiones que escuché, me quedo con: HALLELUJAH. Jeff Buckley. MY FAMOUS BLUE RAINCOAT. Jennifer Warnes.

Larga vida al REY.

5 comentarios:

  1. Anónimo23/10/09

    Hola!
    Yo estuve en su espectáculo en Madrid. Sencillamente... uno de los mejores conciertos de mi vida. Fue muy emocionante verle allí, sobre el escenario, con su traje impecable, su sombrero y sus saltitos... y con esa actitud del que ya no tiene nada que demostrar, disfrutando y haciendo disfrutar a los que allí estuvimos. Impresionante... su música, su voz, sus silencios... ¡para llevárselo a casa! Lástima que te lo perdieras... Besos

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  2. Larga vida!! en un breve espacio de tiempo, Pedro, tres músicos que admiro habéis hablado de Leonard Cohen. Estuve en un concierto de Joaquín Carbonell y cantó "Dance me to the end of love" en una versión muy interesante en castellano. Manuel Cuesta (al que no sé si conoces, pero te lo recomiendo. En su último disco canta con Ismael Serrano) adaptó también al castellano Chelsea Hotel de manera muy acertada. Y ahora tú nos hablas de este maestro. Gracias Pedro. Saludos!

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  3. Cohen tiene además una mirada intensa e inolvidable...

    Ahora, cuando llegaba hasta I'm your man, me trasladé hasta la voz de Bublé en el Madison Square Garden, cuando el pasado diciembre al empezar su concierto y detrás de una cortina de tul negro que lo dividía de su público, sonaba los primeros acordes y él de espalda a la gente y mirando a su banda gritaba desde su pecho hacia ... su corazón.

    Cohen, siempre.

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  4. Que buenos recuerdos, que ricas historias.

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  5. Leonard Cohen....¡verlo! Ventajas de las grandes ciudades...acá en Montevideo es un sueño imposible. Me fasciné con Leonard Cohen y era bastante chica, tendría 16 o 17 y mientras mi amigos disfrutaban de otra música mas "de nuestra edad" mi hermano postizo 10 años mayor me lo hizo escuchar. Es un grande, de verdad

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