16/12/09

Víctor Jara

El disco se titulaba Te recuerdo Amanda. La portada era en blanco y negro y mostraba una cara casi de perfil, con la mano cerca de la barbilla en un gesto como de estar pensando. Una foto posterizada (pienso que se llama así el efecto que han aplicado sobre ella. De pronto lo dudo, busco en la red y me reafirmo. Aún así, el ordenador no la acepta y el diccionario de la Real Academia no la incluye). Ese disco tenía canciones combativas y hermosas. Era un disco de Víctor Jara. ¿Quién era Víctor Jara? Un cantautor chileno que por aquella época ya había sido brutalmente asesinado. En el año 1973, un golpe de estado acabó con Salvador Allende. Augusto Pinochet subió al poder y el terror arrasó Chile durante diecisiete años. Ese terror acabó con la vida de Víctor Jara, dejó un reguero de 3.200 muertos y desaparecidos, alrededor de 30.000 torturados y decenas de miles de exiliados. Salvador Allende se suicidó, porque no quiso entregarse, defendiendo a mano armada la legitimidad de su gobierno. Y nosotros y el mundo nos quedamos sin saber cuánto puede dar de sí el socialismo democrático. Aprendí de memoria todas y cada una de las canciones de ese maravilloso disco que andaba perdido por mi casa (lo había comprado mi padre) entre la Novena de Beethoven y las melancólicas melodías de los Nocturnos de Chopin. Para muchos, Víctor Jara era el prototipo de cantautor protesta, urgente. Para mí, era todo eso y además era un músico incuestionable. Igual que nunca sabremos cuánto pudo dar de sí el socialismo democrático, tampoco sabremos qué canciones y qué música hubiera parido Víctor Jara sin la urgencia de la protesta. Su canciones póstumas, compuestas y grabadas durante la Unidad Popular, son de una enorme calidad y muestran el tamaño inmejorable de su talento.

A Víctor Jara lo detuvieron en la Universidad y lo llevaron al Estadio Chile (hoy Estadio Víctor Jara). Cuentan que al reconocerlo, el oficial gritó: Así que vos sos Víctor Jara, el cantante marxista, comunista concha de tu madre, cantor de pura mierda. Le deformaron la cara y el cuerpo a culatazos, luego jugaron a la ruleta rusa con él y finalmente lo abatieron a balazos. La primera autopsia, en 1973, revela 44 disparos. La nueva, en 2009, confirma que Jara murió por múltiples impactos. Una vecina reconoció al cantautor, junto al Cementerio Metropolitano donde los soldados lo arrojaron con otros seis cadáveres. Avisa para que lo recojan y su cuerpo es trasladado a la morgue. En la morgue, vuelve a ser reconocido por un trabajador y este avisa a su esposa, Joan Jara, para que le de sepultura. Sólo tres personas acompañan a Joan en el funeral semiclandestino que se celebró en el Cementerio General de Santiago, donde fue inhumado en un humilde nicho.

Cuando he visto las imágenes del funeral que, 36 años después, le ha brindado el pueblo de Chile, he sentido una profunda emoción. Manuel Délano, periodista que ha cubierto esta información para El País y de quien he tomado algunos de los datos ofrecidos en esta entrada, cuenta: Una variopinta y multicolor multitud se extendía por 10 cuadras, y muchos otros fueron al cementerio. Predominaban los jóvenes, entre ellos grupos rockeros, punkis, mapuches, bailarines de danzas del norte chileno, organizaciones gay, estudiantes, la barra de Los de Debajo de la Universidad de Chile, uno de los clubes de fútbol más populares del país, junto con ex prisioneros políticos, agrupaciones de víctimas y militantes.

Nada puede borrar la ignominia y el horror, las heridas y la sangre, los golpes recibidos… Pero no es lo mismo ser enterrado como un delincuente, en la clandestinidad, que acompañado por 12.000 personas como se merece alguien que no hizo otra cosa que dar su vida por defender la legitimidad democrática de un país. Escribo pensando en Víctor Jara y pienso en España y en tantos funerales todavía pendientes. Pienso en el segundo entierro de Víctor Jara celebrado en estos días en Santiago de Chile y pienso que así se restaura la memoria. Víctor Jara descansa en el mismo lugar; pero ahora descansa en paz.

11 comentarios:

  1. Pedro, yo tengo mis recuerdos de Víctor Jara cunado mis amigos algo mayores lo cantaban a la guitarra en noches de acampada, muy inconscientes aún de por quién estábamos cantando...

    ...así que gracias por la memoria...más que restaurarla...hay que quedarse con lo que hoy nos sirva de toda aquellas lucha y luchadores, en su sangre está un futuro más justo...pero olvidando para poder evolucionar sin "ser servidores de pasado en copa nueva"...

    Un abrazo Pedro...y escápate por Barcelona pronto...

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  2. Recuerdo mucho haber leído la obra casi completa de José Carlos Mariátegui, acompañado por la música del gran Víctor Jara.

    ¿Saben? Es increíble la cantidad de ideas (justas ideas y demandaas urgentes) que se han producido hace tantos años y que aún son necesarias. Muy necesarias.

    Temas como la seguridad (soberanía) alimentaria, la crisis del agua, la migración forzada, los riesgos de desastre, recién tienen cabida, pero fueron "vistos" hace tanto tiempo.

    ¿Cuantas ideas hay por rescatar y poner sobr el tablero?

    Muchas.

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  3. Desde que de pequeño me empecé a interesar por los cantautores, Victor Jara, siempre se posicionaba entre los nombres propios de la poesía y la música popular latinoamericana. Muy buena y muy dignificante esta entrada que has escrito. Me alegra saber que Chile le rinde su merecido homenaje.

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  4. Sin duda, Víctor Jara, es un verso atravesado por una cuerda. Este bello disco Te recuerdo Amanda, nos hace recordar nuestras desiluciones comprometidas.

    Abrazos,
    --Mario

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  5. Enorme Pedro,,,gracias,,,,

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  6. Anónimo17/12/09

    Al leer tu post me viene inevitablemente a la cabeza Garcia Lorca, por su muerte absurda, por no haber tenido un funeral y por lo que podia haber creado si le hubieran dado tiempo

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  7. Chile a igual que otros países marcados por la imposición dictada, sufrió el dolor más inútil, el que aún hoy sigue haciendo y produciendo más dolor.

    Jara cantó unos de sus poemas mientras moría, y eso lo abrazo a una muerte sin cicatrices, ni pasado ausente, ni heridas que quemasen debajo de la tierra ...sólo con su propia belleza.

    Un abrazo grande, Pedro.


    Penélope Sierra

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  8. Una muerte como la de el no se le desea a nadie y desgraciadamente muchos la han tenido. Ruego porque el espectro del dolor, sinrazón y odio jamás visite nuestras casas. Hoy no queda más que recordar y dignificar a esta voz popular de Chile

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  9. Ahora, 36 años después de su muerte pudo ser enterrado públicamente y recibir el homenaje popular.

    En el vídeo, Taller Espiral rindió homenaje a Víctor Jara en la Plaza Brazil de Santiago de Chile, el 3 de diciembre de 2009.

    Poetas anónimos que lucharon y siguen luchando nos han enviado:

    Danza de Joan Valentina por Víctor Jara
    que pueden leer en:

    http://poesiachileterrae.blogspot.com

    Dedicado a Joan, Valentina, Manuela y Amanda y todos los que asistieron en cuerpo y alma para esos ausentes los más presentes de todos. Para las mujeres y hombres danzantes del mundo.

    poesia.chile@gmail.com

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  10. Anónimo15/10/14

    Victor jara era un comunista de mierda sin talento

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