21/9/10

El Abuelo

Así le llamaban los que le conocían. La primera vez que yo escuché hablar de él era simplemente Labordeta: José Antonio Labordeta. Y era cantautor y aragonés. Fue una de mis referencias cuando yo decidí que el lugar del mundo en el que quería permanecer era el de la canción de autor. Y él fue uno de los primeros, por eso ahora, cariñosamente se lo llamaba así: el abuelo.
He admirado su canción que es de una tierra, de un lugar, de una aldea y desde ahí, lanza su mensaje al mundo.
He admirado su coherencia y su sabiduría.
He admirado su lucha, su vida al servicio de los demás (desde la música y desde la política).

Un día, hace muchos años ya, el abuelo, que todavía era sólo Labordeta, puso su mano en mi hombro y me dijo: adelante. Más tarde, cuando ya si que era el abuelo, me volvió a animar en el Libertad 8. Luego, coincidimos muchas veces y tuvimos y tenemos muchos amigos comunes.

No se, uno piensa que nadie debería morir, y mucho menos la gente que para su suerte, sin duda, han sido y son un punto de luz para tantos otros y otras.

Descansa en paz, abuelo.

16/9/10

La Perla

Se llama La Perla y es un relato de John Steimbeck. Lo compré este verano junto con el periódico El Público (formaba parte de una de estas colecciones que tan de moda se han puesto). Una maravilla. Creo recordar que La Perla se llama una de las estaciones de Lost. ¿Será un guiño a John Steimbeck? En algún capítulo alguien mencionaba o leía De Ratones Y De Hombres (no lo he leído). Bueno, a lo que iba: La Perla es un maravilloso relato sobre las pasiones humanas y por supuesto sobre la desigualdad. En su primera página pude leer:

Los suyos habían sido una vez grandes creadores de canciones, hasta el punto de que todo lo que veían o pensaban o hacían u oían, se convertía en canción.

Y también:

Los paisanos de Kino habían cantado ya a todo lo que sucedía o existía. Habían hecho canciones a los peces, al mar embravecido y al mar en calma, a la luz y a la oscuridad y al sol y a la luna, y todas las canciones estaban en Kino y en su gente, todas las canciones que habían sido compuestas, aun las olvidadas. La canción estaba en Kino cuando llenaba su cesta, y el ritmo de la canción era el de su corazón batiente que devoraba oxígeno del aire de su pecho, y la melodía de la canción era la del agua gris verdosa y los animales que se escabullían y las nubes de peces que pasaban velozmente por su lado y se alejaban. Pero en la canción había una cancioncilla interior oculta, difícil de percibir, aunque siempre presente, dulce y secreta y pegajosa, casi escondida en la contramelodía, y era la Canción de la Perla Posible, pues cada una de las conchas puestas en la cesta podía contener una perla.

15/9/10

La Pereza

Me pudo la pereza. A veces pasa. Quieres pero no puedes. No te apetece; y entonces dejas de escribir. En Febrero del 2008 comenzó el proyecto Vidas que luego fue Vidas en Vivo y más tarde Versiones (con sus dos volúmenes)... Y así hasta hoy, hasta hace unos días que he regresado de América: Colombia, Costa Rica y Perú. Dos años y medio.

Volviendo de Fuentevaqueros tomé algunas notas. Quería hablar de García Lorca, ya que había estado en su pueblo. Además, canté por primera vez una canción que había compuesto hacía tiempo sobre un poema suyo: El Poeta pide a su amor que le escriba. Escuchaba música en mi iPhone y quería hablar de lo que escuchaba (en aleatorio): Niña de Fuego de Manolo Caracol, Por tu mala maña de Rubén Blades, John Lenine, Toteking, Luz Casal, Mala Rodríguez, Somewhere de Tom Waits, Días Extraños de Bumbury y Vegas...

Quería hablar de que no soy un gran oyente de salsa ni de hip hop, y aún así, Rubén Blades y Tote King me parecen dos de los grandes; también la Mala Rodríguez... No es el género musical lo que me distancia; lo que me distancia es que no se cuenten cosas por las que me pueda interesar.

Me pudo la pereza, pero ya estoy de vuelta. Espero no flaquear y mantener estas reflexiones al día.
Ojalá.